Enfermedades profesionales odontología

Enfermedades profesionales en odontología

La Ley General de la Seguridad Social (LGSS), en el artículo 116, define enfermedad profesional como “la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en la actuaciones que se especifican en el cuadro aprobado por las disposiciones de aplicación y desarrollo de esta ley, y siempre que la enfermedad proceda por la acción de elementos o sustancias que en dicho cuadro se indican para cada enfermedad profesional”.

Esta definición abarca patologías de todo tipo, pero hoy vamos a hablar de aquellas que afectan al Sistema Musculo-esquelético y cómo intentar prevenirlas.

Las regiones anatómicas más afectadas suelen ser la columna cervical, columna lumbar y  muñecas, siendo habitual que también existan molestias o dolor en codos, columna dorsal y hombros. En todas ellas la ergonomía juega un papel fundamental ya que puede ayudar enormemente a prevenirlas.

Normalmente la aparición de las molestias no es de forma súbita y suele ser lenta, insidiosa y difusa. Con un poco de reposo y tratamiento farmacológico la sintomatología se alivia de forma pasajera, pero al poco tiempo vuelve a aparecer pero esta vez ya de forma permanente y a veces incapacitante para desarrollar la actividad profesional. Posturas forzadas, lugares de trabajo mal diseñados, herramientas, vibraciones y movimientos repetitivos durante un tiempo prolongado son las causas más habituales de las alteraciones musculo-esqueléticas dentro de la Odontología.

Enfermedades laborales odontólogos

Posturas forzadas y puestos de trabajo mal diseñados obligan al dentista a adoptar posiciones que van a sobrecargar los discos intervertebrales y la musculatura, lo que influirá de forma directa en la aparición de Hernias Discales, Cervicalgias, Lumbalgias, Síndrome del Túnel Carpiano, etc.

En los movimientos repetitivos se produce una alteración del trabajo muscular dinámico que es aquel en el que existe una sucesión de contracciones y relajaciones de los músculos. Ello conlleva la posible aparición de trastornos tendinosos, bursitis y artritis. Se considera la repetitividad cuando la duración de los movimientos que se realizan ocupan más del 50% de la jornada laboral.

También existe un trabajo muscular estático que es aquel en que la contracción es continua y se mantiene en el tiempo. Tiene más que ver con la postura y es el responsable de las lesiones de la musculatura profunda de la espalda. Consideramos una postura forzada, aquella que supone exponer a la articulación a más de la mitad de su amplitud de forma regular durante su jornada laboral.

¿Cuáles son las enfermedades que padecen los profesionales en odontología?

En el cuadro 1 podemos ver las patologías más frecuentes dentro del ámbito de la Odontología

Lesiones Síntomas Etiología
Bursitis Inflamación en el lugar de la lesión Hacer presión sobre el codo o movimientos repetitivos
Cervicalgias y lumbalgias Inflamación de los músculos, cefaleas, dolor incapacitante. Posturas forzadas
Dedos en resorte Dificultad para mover los dedos y resalte del tendón. Movimientos repetitivos, usar utensilios durante mucho tiempo y con fuerza
Epicondilitis lateral Inflamación en la zona del epicóndilo, dificultad para realizar fuerza y dolor. Movimientos repetitivos
Sdme. del Túnel Carpiano Parestesias en la mano, pérdida de fuerza. Uso de herramientas vibratorias, movimientos repetitivos en posturas forzadas
Tenosinovitis Dolor, inflamación y dificultad para usar las manos Movimientos repetitivos y posturas forzadas

Las patologías anteriormente mencionadas pueden prevenirse mediante la realización de actividad física moderada, la realización de estiramientos encaminados a la flexibilización de la musculatura que se emplea en la actividad profesional, la adecuación del puesto de trabajo y una correcta ergonomía.

La realización de actividad física moderada ayuda a liberar endorfinas que ayudan a mantener el bienestar físico y cognitivo, así como una buena armonización en el trabajo muscular.

La realización de estiramientos ayuda a prevenir las lesiones por compresión, tendinosas y de la musculatura profunda.

La adecuación del puesto de trabajo y una correcta ergonomía ayudan a prevenir lesiones de tipo postural y tendinoso aunque es cierto que no siempre es posible mantener una postura correcta ya que porque en numerosas ocasiones hay que adecuarse a las condiciones del paciente o de los problemas que nos encontramos en el trabajo diario. En estos casos es adecuado intentar realizar pausas para poder realizar estiramientos (no superar los 2-3 minutos) e intentar recuperar la posición óptima para seguir el tratamiento.

En la Ilustración 1 enseñamos algunos estiramientos que pueden ayudar a prevenir y aliviar tensiones de la musculatura implicada en el trabajo diario.

Como recomendación final comentar que una visita periódica al Fisioterapeuta u Osteópata también ayuda y de forma muy efectiva a prevenir la aparición de las tan indeseadas patologías descritas en esta entrada.

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